El psiquiatra Miquel Casas impulsa un nuevo programa de detección, diagnóstico y tratamiento de las disfunciones del neurodesarrollo en las escuelas, con el objetivo de mejorar el rendimiento académico y el bienestar emocional de los niños desde edades tempranas.
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN
Un proyecto pionero para prevenir el fracaso escolar desde la salud mental
Alrededor del 20% del alumnado en Cataluña presenta disfunciones del neurodesarrollo, como trastornos del espectro autista, TDAH, disléxicas, discalculias, disgrafías o trastornos de la comunicación, a menudo asociados a alteraciones de conducta.
Esta proporción es similar a la de otros países de nuestro entorno, pero la diferencia radica en el diagnóstico y el tratamiento: en Cataluña, solo una parte minoritaria de estos niños recibe una detección y atención adecuadas.
Estos trastornos constituyen una de las principales causas de bajo rendimiento, fracaso y abandono escolar, que en Cataluña se sitúa alrededor del 20%, muy por encima de países como los nórdicos, donde no supera el 7%.
La falta de diagnóstico precoz hace que estas dificultades se identifiquen tarde, con consecuencias como bajo rendimiento académico, problemas emocionales y de conducta (ansiedad, depresión) y un impacto negativo que a menudo se extiende más allá de la etapa educativa.
Según el Dr. Miquel Casas, catedrático honorario de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona, la detección y la intervención en edades tempranas son clave para revertir estas trayectorias. En este contexto, iniciativas de detección precoz, diagnóstico y tratamiento dentro del ámbito escolar permiten reducir el fracaso escolar, mejorar el bienestar emocional del alumnado y acompañar a familias y docentes en el abordaje de estas dificultades.



